Cuantas notas de una canción, cuantas palabras de una historia,cuantas pinceladas de un cuadro, cuantos garabatos en un folio para explicarte lo que pasa dentro, las interacciones que existen en mi interior, cada un de los contactos que hacen entre sí mis ideas y pensamientos con aquello que susurra el corazón.
Tantas horas en la habitación,tantos minutos mirando esa puesta de sol,esas palabras que se enternecen a medida que pasa el tiempo y esos sueños que invaden la imaginación, esas mil y una preguntas con una sola respuesta y esos miles de cortometrajes que haría pasando sólo un día contigo.
Tonta, estúpida, inútil, mala, perversa, egoísta..no paro de oír esas palabras que me taladran la mente, y descarchan mi corazón, desastre, caótica retumban una y otra vez, haciendo que me estremezca. Loca, absurda, desconfiada, hacen que mi vida adquiera sentido y con un solo soplo de aire consiga elevarme al séptimo cielo
viernes, 4 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
Nunca...
Dejaste de tartamudear en mi interior hace tiempo, dejaste de sonreírme cuando la luz se convertía en oscuridad, me olvidaste en un rincón de tu alma para poder recordarme cuando el abismo se aproximase. Me dejaste aparcada en un rincón cuando más me necesitabas, cuando más absurdo te parecía todo aquello que te rodeaba , hasta sacarme a través de los pinceles , descubriendo que soy parte de ti , y en aquel justo momento quisiste destrozarme.
Me cantabas al amanecer y me chillabas al anochecer, me pedías que te abrazase en las noches de luna llena mientras me pedías insistente que me fuese en los días de sol, me regalabas historias prohibidas en las noches de verano y fríos cuentos en las tardes de invierno. Veías mi cara en los rostros desconocidos y mi voz en aquella gente que te llamaba, mis caricias ante los saludos de la gente y mis lágrimas cuando la lluvia caía. Nunca prometí estar ahí, pero tu me resguardabas del invierno, nunca dije que te acompañaría pero me arrastrabas entre el tumulto, nunca dibuje, ni canté, ni escribí pensando en ti, pero tu ponías mi nombre a cada cosa que veías. Nunca entendí lo que me pedías, aquello que ansiabas, y aún así siempre estuviste ahí...
Me cantabas al amanecer y me chillabas al anochecer, me pedías que te abrazase en las noches de luna llena mientras me pedías insistente que me fuese en los días de sol, me regalabas historias prohibidas en las noches de verano y fríos cuentos en las tardes de invierno. Veías mi cara en los rostros desconocidos y mi voz en aquella gente que te llamaba, mis caricias ante los saludos de la gente y mis lágrimas cuando la lluvia caía. Nunca prometí estar ahí, pero tu me resguardabas del invierno, nunca dije que te acompañaría pero me arrastrabas entre el tumulto, nunca dibuje, ni canté, ni escribí pensando en ti, pero tu ponías mi nombre a cada cosa que veías. Nunca entendí lo que me pedías, aquello que ansiabas, y aún así siempre estuviste ahí...
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