El día estaba nublado, no me apetecía levantarme me había costado mucho dormirme, por pensar? no....sinceramente no lo sé, es lo que tienen los días filosóficos , los días que no tienen sentido, la cabeza da mil vueltas intentando solucionar las grandes cuestiones del mundo y aunque sabes que no vas a hallar la respuesta , ella sigue girando de una manera autómata.
Sonríes , lloras , gritas, y ríes a carcajadas en tu habitación oscura , enredándote entre las mantas y las sábanas, quieres eliminar una parte de tí que sigue palpitando con fuerza y al mismo tiempo quieres aferrarte para que no escape nunca, quizás fue mi culpa, no hice lo suficiente, quizás no había más, quizás no hay más.... y suena el teléfono , te desquicias y piensas para que aferrarme?para que molestarme si no es mi lucha aunque me sienta parte de ella, y me vuelvo a preguntar ¿porque no me habré cansado de hacerlo ? y entonces es cuando pienso, yo ya combatí en mi guerra, que los demás lo hagan en la suya...
Quizás no me merezco nada...o me merezco aún más.....
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