jueves, 15 de diciembre de 2011

Y siguen cayendo...

Y allí estaba sentada , horas y horas llevaba colocandolas en la caja, eran perfectas, esféricas, cristalinas de miles de colores, me encantaba tocarlas con las yemas de los dedos, mirar la luz que las atravesaba, observar como golpeaban la pared de la calle sin romperse.
Cayó la tarde y debía recoger el cielo se tornó gris y unas oscuras nubes negras lo surcaron, me apresuré a ponerme las sandalias , y eché a correr , tapaba la caja con la palma de mi mano para que ninguna se escapase, pero tropecé y caí al suelo, atónita  y empapada vi como se escurrían de entre mis manos, intenté contenerlas pero no fue posible, así como si quisiesen escapar recorrieron calle bajo hasta desembocar en una de las alcantarillas.
No pude hacer nada y me quedé ahí sentada en mitad de la calle, empapada, descalza ...

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